En general, los términos “separación” y “divorcio” suelen ser usados como sinónimos en contextos diarios. Sin embargo, para la ley son dos figuras distintas, cada una con sus características y tipos.
¿Qué es una separación?
Se conoce como separación al proceso legal que permite que se interrumpa la convivencia de dos cónyuges sin disolver el vínculo matrimonial, es decir, sin llegar a divorciarse, ya sea por mutuo acuerdo o por medio de un procedimiento judicial.
Características de la separación
Según el Código Civil, la separación tiene las siguientes características:
Si es por mutuo acuerdo, puede solicitarse una vez concurridos 90 días (3 meses) desde que se celebró el matrimonio, sin importar el tipo de ceremonia.
Si lo pide uno de los cónyuges, debe esperar el mismo plazo, salvo que exista riesgo para su integridad física, moral o la de los hijos.
Al separarse, cesa la convivencia y deja de existir vínculo patrimonial entre los cónyuges.
De reconciliarse, debe comunicárselo al Juez para dejar sin efecto la separación.
Tipos de separaciones
Existen dos tipos principales de separación, según si se involucra o no un proceso judicial:
La separación de hecho es aquella en donde la pareja deja de convivir sin formalizarla legalmente, es decir, no tiene efectos jurídicos ya que no hay un proceso judicial que lo avale, por lo que se mantiene el régimen económico matrimonial (salvo nuevos acuerdos).
La separación legal, también llamada judicial, existe cuando la separación
tiene como necesaria la presentación de una demanda y, por tanto, la existencia de un proceso judicial con los actores correspondientes. Dentro de este tipo de separación, existen 2 formas de solicitarla:
- Separación de mutuo acuerdo: es aquella en la que ambas partes acuerdan los términos de la misma y presentan una propuesta desarrollada por los dos.
- Separación contenciosa: No hay un acuerdo entre los cónyuges, por lo que es el juez el que decide los términos.
¿Qué es un divorcio?
Cuando hablamos de divorcio, nos referimos a la disolución legal y definitiva del matrimonio. A diferencia de la separación, en el divorcio se rompe por completo el vínculo conyugal, es decir, el matrimonio y le permite a ambas personas rehacer su vida legal y patrimonialmente. Para eso, se regula un reparto de bienes, la custodia de los hijos y su régimen de visitas (de haberlos) y las pensiones.
Tipos de divorcios
El divorcio de mutuo acuerdo es aquel en el que los cónyuges, con ayuda de un abogado especializado en familia, solicitan el divorcio acompañando a la demanda un convenio regulador en el cual se establecen las bases en torno al domicilio, a los hijos (custodia y régimen de visitas) bajo un plan de parentalidad, las pensiones, y en su caso las medidas para la liquidación del régimen económico (por ejemplo la atribución de bienes inmuebles).
Según cómo sea la forma de pedirlo, se puede hablar de 3 modalidades:
El divorcio contencioso es aquel que se inicia por uno de los dos cónyuges, el cual presenta una demanda sin acuerdo. Al tratarse de algo unilateral, se formula una propuesta de medidas y plan de parentalidad cuando hay hijos, y el juez decide sobre las medidas tras escuchar a ambas partes y evaluar las pruebas que las partes aporten. Para poder llevar adelante este procedimiento, ambas partes deben contar con un abogado y un procurador propios.
Entonces, ¿es mejor la separación o el divorcio?
La cuestión principal no es si uno es mejor que el otro, sino entender cuál se adapta mejor a la situación personal de cada contexto.
Por un lado, la separación es una buena opción en los casos donde no se está totalmente seguro de la disolución total del matrimonio, ya que puede tenerse un tiempo aislado para poder reflexionar sobre una posible reconciliación o no. Además, es una figura importante para los cónyuges de religiones que no permiten el divorcio.
Por el otro, el divorcio es la forma de sellar la decisión firme de terminar con el matrimonio y, en caso de así quererlo, volver a casarse más adelante. Con la disolución de esta unión, también se clarifican de manera definitiva las relaciones patrimoniales y familiares.
Preguntas frecuentes sobre separaciones y divorcios
Elegir entre la separación o el divorcio no es tarea simple. Sin embargo, es necesario pensar en el presente y futuro próximo para poder tomar la decisión. Una conversación con un abogado matrimonialista puede ayudarte a tomar una decisión adecuada para tu situación. Comunícate con nuestros especialistas haciendo clic aquí.
Los precios suelen variar según el tipo de procedimiento, la existencia o no de un acuerdo entre las partes y otros elementos propios de la situación. Para que podamos ofrecerte un asesoramiento personalizado, complete el formulario de contacto contándonos un poco más de tu situación y lo que necesitas.
Lo común es que en los divorcios de mutuo acuerdo los gastos del proceso sean divididos entre ambos cónyuges, ya que suelen contratar un mismo abogado y procurador para los dos. Sin embargo, puede darse el caso en que una de las partes desee asumir el coste completo o que se pacte otro acuerdo en el convenio regulador.
Sí, mientras se está en un proceso de separación se puede tener otra pareja. Sin embargo, en caso de querer establecer un vínculo matrimonial con esta, se deberá divorciarse del cónyuge con el que se esté separado.